La base física de la conciencia

Sabemos que somos seres conscientes, pero con dificultad podríamos definir que es la conciencia, y aun menos decir como funciona. Somos seres que tenemos una habilidad, pero no sabemos bien que es, ni como funciona.

En el blog “The Saint”, Alex St John, ha escrito sobre su interés sobre la ciencia, economía, el software y las ineptitudes de Microsoft. Pero en particular es interesante la serie que ha escrito sobre el cerebro y como aún estamos muy lejos de comprenderlo y mucho menos de simular su funcionamiento.

En particular, en la entrada “Famous Last Words”, habla de como se ha ido comprendiendo que la vida lleva el impulso de la evolución gracias a la interacción entre las moléculas orgánicas y el agua. Además presenta una hipótesis muy interesante, donde explica que la conciencia se origina no en un proceso mágico o místico, y mucho menos único; sino que la conciencia es el resultado de la necesidad de la vida de comprender mejor los problemas que se le presentan, y construir soluciones para los mismos, para el bien de la especie como grupo.

Relacionado con este tema, en otra oportunidad escribiré sobre el muy interesante libro de Julian Jaynes, “El origen de la conciencia en la ruptura de la mente bicameral”. Allí se define la conciencia de una forma detallada y audaz, para presentar una hipótesis que da otra luz al significado de la conciencia.

El punto de este comentario general sobre los artículos de “The Saint” y el libro de Jaynes, es que la ciencia actual está encontrando limitaciones severas en su avance sobre la comprensión del cerebro y la mente humanas, y que probablemente serán nuevas hipótesis las que nos ayuden como Humanidad a entender nuestro maravilloso regalo existencial y funcional.